16/1/15

Ese gato de ojos verdes

      Los celos. Ese sentimiento tan antiguo como el hombre. Ese sentimiento tan bien conocido por mí. Ese sentimiento que arruina relaciones y personas. Porque reconozcámoslo, quien los sufre por otros lo pasa mal, pero el que los sufre personalmente lo pasa peor, exceptuando los casos extremos que llevan a actos garrafales. Eso sí, tienen una ventaja, algo que no mucha gente reconoce, y es que te hacen desarrollar mucho la imaginación.

     Yo he sufrido mucho de celos, lo reconozco, celos por todo, por amigas, por familia, por pareja,... pero poco a poco he sabido administrarlos. Sabemos que son absurdos, y a veces nos hacen pensar cosas que sabemos que no tienen ningún sentido.



      ¿Por qué hablo ahora de esto? Pues porque los estoy viendo en mi hija de cuatro años. Y me da una pena horrorosa, porque lo va a pasar bastante mal. Sé que mi trabajo es arduo, tengo que enseñarle a gestionarlos, a no tenerlos, o por lo menos a no tenerlos demasiado. 


      Porque se dice que los celos sólo lo tienen las personas con baja autoestima, y que son inseguras. Yo creo que algo tiene que ver, pero también pienso que eso va en la personalidad, en el carácter de cada uno. Es algo inevitable, y creo que por mucha seguridad que yo intente inculcar en mi hija, algo de celos va a tener siempre. Por eso pienso que debe de aprender a vivir con ellos.


      Hoy sin ir más lejos la pequeña se ha puesto mala, y me he quedado con ella, hemos llevado a la mayor al colegio, y ella se ha quedado llorando, ha intentado llamar la atención de las peores formas posibles, "no quiero hacer esto, no quiero hacer lo otro". Hasta que me ha hecho perder la paciencia, sin darme cuenta de que lo que en realidad quería era tiempo para ella. Más tarde, en lo único que pensaba era que se había quedado llorando y no en que mi pequeña estaba con fiebre.


      Y eso son los celos, nos hace actuar de forma irracional, y nos hace hacer tipo de afirmaciones y preguntas como me hace a mí mi hija: "papa y tú queréis más a mi hermana que a mí", "¿A quién quieres más a mi hermana o a mí?" Intento explicarle que las quiero a las dos por igual, que es imposible medir el amor. Y entonces es cuando me pregunta que si quiero más a su padre que a ella. Le explico que son amores distintos y que no se pueden medir. Pero a ella lo único que le interesa es oír que ella es la más especial del mundo.


      Cuando le doy besos a su padre o lo abrazo o bailo con él, ella siempre intenta separarnos. Ahora mismo ella no entiende esos sentimientos, sé que lo pasa mal, y que no puede evitar sufrir por no ser la única en la vida de los demás. Pero también creo que con un poco de paciencia por nuestra parte esos sentimientos se irán apagando. 


      Indagando sobre este tema, los psicólogos me corroboran lo que pienso. Existen varias causas de los celos en los niños, como son las características de los niños, es decir, que el factor genético podría estar presente. Otro factor son las características de los padres, nos dicen que tenemos que mantener un entorno abierto de comunicación, tratar a los niños por igual, hacer actividades familiares, y aquí es donde viene lo difícil, no hacer caso de las rabietas y de los malos comportamientos que son ocasionados por los celos. Y digo lo difícil, porque no sé en el caso de los demás padres, pero en el mío propio, cuando mi hija intenta sacarme de mis casillas, lo consigue y por mucho que lo intente al final termino claudicando a sus llamadas.


     Y es que para mí son más fáciles de tratar las rabietas de los terribles dos años, al fin y al cabo se tiran al suelo y se ponen a llorar como posesas, y ahí yo, como madre versada, las dejo sin prestarle la mayor atención. Pero este tipo de rabietas, estas llamadas de atención de malas contestaciones me resultan mucho más complicadas de ignorar. Aunque bueno de esto ya hablaré en otro momento.




2 comentarios:

  1. UY UY UY Tema complicado.
    La verdad es que ni nosotros somos celosos ni mis hijos, supongo que va en la personalidad.
    Mi madre siempre me cuenta que su hermano pequeño tenía muchos celos de ella, pero celos por todo,y recuerdo que cuando eran pequeños y mi abuela les daba de postre una naranja(un lujo de la época) o un plátano, pues si a ojo no sabía cual era mayor los pesaba, y te hablo de un crío de 6,7 u 8 años. Y por supuesto preguntaba a sus padres a quien querían más y todas esas cosas. Con los años mejoró, pero algo siempre queda.
    En cambio mis hijos se llevan un año y jamás, mi hija cuando su hermano caía o estaba malo lloraba ella, nunca han tenido celos.
    Lo mejor es que no le deis mucha importancia, a lo mejor no va a ser siempre celosa y solo es la edad, pero por si acaso intenta que aprenda a gestionarlos como has hecho tú.
    Me hace mucha gracia lo de la imaginación, nunca se me había ocurrido. Seguro que los grandes creativos de la historia eran celosos,jejejeje.
    Me ha gustado mucho el post, este tema me llama la atención, me intriga porqué a unas personas les pasa y a otras no, siendo a veces educados exactamente igual.
    Besos.

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    1. Es una suerte que no los hayas vivido, porque son totalmente destructores. Yo creo que si, que algo de genética tienen, pero que también está en la personalidad de cada uno. En cuanto a la imaginación, siiii, la desarrollas una cosa bárbara. Un besillo Marigem.

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